En palabras de Roland E. Larson, “desde un punto de vista elemental, cabe pensar en el cálculo como una - máquina de límites - que genera formulas nuevas a partir de las conocidas”.[1] De igual forma, técnicamente se considera también al cálculo como la rama de las matemáticas que se encarga principalmente del estudio de las derivadas e integrales. A veces se le llama cálculo infinitesimal porque está basado en el concepto de límite - y en particular en límites que tienden a cero. La derivada de una función en un punto dado representa la razón de cambio de la función en ese punto. La derivada puede interpretarse geométricamente como la pendiente de la recta tangente a la curva de la función que se está derivando. La integral puede ser vista como el operador inverso de la derivada. Su interpretación geométrica es la del área acumulada bajo la curva de la función que se está integrando.
Las aplicaciones del cálculo son diversas y han encumbrado al hombre en un nivel importante de desarrollo en función de enfrentar problemáticas de su cotidianidad. Por ejemplo, la derivación ha sido fundamental para la comprensión y solución de problemas de economía, ingeniería, física, entre otros. Por tanto, es factible decir que el Cálculo ha abierto un amplio camino hacía una nueva matemática.
La invitación es pues a conocer aún más sobre el Cálculo y su importancia, en función de hacer nuestra ésta poderosa herramienta matemática que nos brinda innumerables posibilidades en cuanto al conocimiento y su aplicabilidad.
[1] LARSON, HOSTETLER, EDWARDS. Cálculo. Volumen 1. Mc Graw Hill. Madrid, España. 1997. P. 19.